Charles Perrault
Caperucita Roja
No hables con extraños. Este famoso cuento nos recuerda que hablar con extraños puede ser peligroso. Por suerte, esta historia tiene un final feliz.
Érase una vez un hombre pobre que poseÃa muy pocos bienes y que se ganaba la vida cavando
Este se detuvo un rato para observar al hombre trabajar y pensó: «¡Madre mÃa, cavar en este terreno tan duro y rocoso debe de ser agotador! Ganará mucho dinero, porque no tendrÃa sentido hacer esto por unas mÃseras monedas».
Tras examinarlo unos minutos más, el rey le preguntó al trabajador:
—Disculpe, ¿cuánto dinero gana por su trabajo?
—Gano tres monedas al dÃa,
El rey se quedó estupefacto, con los ojos abiertos como platos, ya que no podÃa creer lo que acababa de oÃr.
—¿Cómo se puede vivir con tan solo tres monedas? —preguntó—. Me cuesta creer que alguien pueda vivir con tan poco.
—No vivo con tres monedas —respondió el hombre—. ¡Si las tres monedas fueran todas para mÃ, mi vida serÃa mucho más fácil! Pero tengo que devolver una, prestar otra y vivir con la tercera —explicó.
Aquello le resultó al rey tan
—No entiendo lo que quiere decir. Por más que lo intento, no logro comprender cómo puede sobrevivir.
—Es muy